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domingo, 24 de octubre de 2010

Lullu en las ciudades ( III )



Amaneciendo en Providence,


 capital del estado de Rhode Island





donde tiene su sede Brown University,



una de las universidades de la Ivy League.



Tormenta desde la planta 15,





"In treatment" en HBO


Night life in Downtown




Las paredes de los baños y la blogosfera



Referencias interesantes:

1.- Muchas de las  fotos están tomadas desde mi habitación del Biltmore Providence, desde el despacho ocupado temporalmente en Brown University, y otras callejeando por el campus y por la ciudad.
2.- Brotherhood, serie de televisión "where crime meets politics" dice el New York Times. Y también dice que "is the next best thing to The Wire en HBO". Está rodada en Providence, y sirve como un buen tour por la ciudad. Además es una gran historia de gangsters y políticos que... son lo mismo?
3.- The Ivy League, asociación de ocho universidades privadas muy prestigiosas de la Costa Este de los EEUU. Harvard, Yale, Columbia, Princeton, Cornell, Brown, University of Pennsylvania y Darmouth College.
4.- In treatment, serie de televisión dirigida por Rodrigo García. Gabryel Byrne ( actor que me encanta) es el terapeuta a través de cuyas sesiones con sus pacientes vamos conociendo las vidas de estos personajes. El también tiene su terapeuta, una magnífica Dianne Wiest. Hay una película de Rodrigo García que me parece una maravilla, Things you can tell just by looking at her. Y todas las demás me gustan mucho, entre ellas la última, Mother and child. Ha sido guionista de Los Soprano, Six feet under y esa curiosidad de la que solo he visto un capítulo en el viaje de velta en el avión y que me llamó la atención, Big Love.
5.- As 220 is a non-profit community arts space in downtown Providence. Our mission is to provide an unjuried and uncensored forum for the arts. Así se define en su web la comunidad AS 220,  un espacio con bar, restaurante, salas de conciertos, exposiciones, talleres y residencia para artistas. Un sitio realmente interesante que pone en práctica un sistema de autofinanciación y ayudas a todo tipo de artistas que es punto de referencia en Providence desde hace casi 30 años. Os dejo el link a su web.

http://www.as220.org/front/

domingo, 17 de octubre de 2010

Lullu en las ciudades ( II)


Newport me conquistó por su belleza. 

 Y como no, también por las referencias que de la ciudad tenía, reflejo de la pura paradoja que hay dentro de mi cabeza. El sol brillaba sobre el mar y anduve por la orilla recogiendo caracolas como si fuera un personaje romántico. Porches de madera, visillos de hilo, pequeñas laderas de hierba. Grandes mansiones de principios del siglo pasado. Outfits vintage en los escáparates de algunas boutiques coquetas en el centro de la ciudad. Me imaginaba perfectamente pasando una temporada allí.

Mientras paseaba por la ciudad miles de imágenes de un pasado que yo no he vivido me venían a la mente con la misma familiaridad que me vienen los recuerdos que si he vivido. La troupe de los Kennedy, bronceados y pecosos, vestidos de un blanco muy casual y trendy, pasando el verano jugando al tenis y navegando hasta Martha´s Vinneyard. Frente a esta bonita isla, adentrándose un poco más en el oceáno, Nantucket. Otro planeta en mi pensamiento. Un bar de madera caldeado por el fuego de un hogar sobre el que adorna el esqueleto de la mandíbula de una ballena y afuera, una tormenta que ruge inclemente. Ismael haciéndose a la mar para luchar contra su hipocondría, Ahab batiéndose con el leviatán, Queequeg ágil y valiente en la pequeña proa de un bote ballenero lanzando su arpón contra un gigante marino.

También El Gran Gatsby, observando desde el balcón la fiesta que se desarrolla en el jardín. Antes inapropiado para los que mira bailar, beber y comer en su propia casa. Ahora, desclasado.Y cómo no, Edith Wharton describiendo esa escena en casa de los Vanderbilt. " Si hombre, los Vanderbilt de toda la vida. La realeza de América. ¿ No te suenan? ¿Quizá los jeans o el perfume?". El joven de Sinaloa que me acompañó en the Cliff Walk y en la visita a The Breakers no tenía ni idea de quienes eran los Vanderbilt. Sus referencias son otras. El sabe que si un carro grande y oscuro se para delante de ti en la calle debes actuar como si no pasara nada. Así los narcos al verte bien y tranquilo se daran cuenta de que te han confundido con otra persona. Y también que si compra camisetas de la selección española cuando lleguemos a Madrid podrá venderlas al doble de su precio de vuelta en México. Le han entrevistado en la radio y en la televisión de su ciudad por ser el primer estudiante de una universidad pública que consigue una beca para Brown. Mirando al mar, acodados sobre el gran balcón de piedra le escucho pensar en voz alta " Debe ser hermoso vivir en un lugar así". Yo asentí. Pero cierto espíritu se me había colado dentro en la visita a la mansión. Tuve pensamientos raros. La opulencia era hermosa y obscena a la vez. Demasiado obscena. "No eres la mercenaria que tú te crees. Las cosas te afectan. Quieres cambiar algo. Admítelo". Le recordé entonces la película que habíamos estado viendo la noche anterior. En el mismo cajón desastre se me mezclaban y encontraban su sitio esa vida liviana llena de confort y la imagen de Jardim Gramacho, el mayor basurero del mundo, convertido en una pequeña ciudad hogar de personas que tienen vidas muy distintas a los de los habitantes del Newport dorado.


No fué hasta que ya llevaba algún tiempo allí cuando caí en la cuenta de que estaba en la ciudad que acoge uno de los festivales de música del mundo a los que más me gustaría ir. En ese festival Dylan dijo aquello de "The times they are a-changing". Allí también se gestó parte de la lucha por los derechos civiles. Allí habló la izquierda, ante artistas, estudiantes y trabajadores. " No avanzaremos mientras los medios de producción sigan siendo única y exclusivamente propiedad de los patronos" gritaban apenas a unos metros de The Breakers. Allí también los jovenes músicos a mitad de los 60 enchufaron los instrumentos ante los oídos horrorizados del maestro Pete Seeger. Allí se enamoró Joan Baez del joven Zimmerman sin saber que este ya tenía sus propios planes. Y no incluían ser la voz de nadie, sino la suya propia. "You can´t be wise and be in love at the same time" confesaría ante la cámara de Scorssese más de cuarenta años después.



"Can you have your love and still keep on sailing?" me preguntaba yo mientras desenterraba pequeñas conchas y caracolas de la arena.

 Referencias interesantes:

1.-  The age of innocence, Edith Wharton.
2.- The age of innocence, adaptación al cine de Martin Scorssese ( Me resulta muy difícil hablar de esta película y no nombrar  Il Gatopardo,esa obra de arte de Visconti. Sin hablar de Lampedusa)
3.- The Great Gatsby, Scott Fitzgerald
4.-The Great Gatsby, adaptación al cine de Jack Clayton ( Adopta el papel de narrador-observador en esta película un actor que me gusta mucho, Sam Waterston). Aunque la novela se desarrolla en Nueva York y en Long Island, la película se rodó, entre otras localizaciones, en dos mansiones de Newport, una de ellas The Marble house, propiedad junto con The Breakers, de la familia Vanderbilt. 
5.- Moby Dick, Herman Melville
6.- Waste Land, Lucy Walker. Documental premiado en Sundance que filma la experiencia y el proceso de creación del artista brasileño ViK Muniz durante su estancia en Jardim Gramao, un inmenso espacio en Rio de Janeiro, considerado el basurero más grande del mundo.
7.- Newport Folk Festival. Fundado en el año 59 entre otros por Pete Seeger, una institución en la música folk americana, podría pensarse que los buenos tiempos quedaron atrás, pero en ´las últimas ediciones algunos de mis músicos y bandas favoritas han tocado allí. Entre ellos Neko Case y The Decemberists. Esta es una de las canciones en su actuación del verano de 2009.

domingo, 4 de julio de 2010

Home was anywhere with diesel gas

Era la ciudad como una de esas muñecas rusas que se abre y hay otra dentro, se abre y hay otra dentro, se abre y hay otra dentro…

Abandono el barrio de los bo-bo´s y me instalo en el corazón de Malasaña. Otro barrio, otra vida. La semana se inaugura con la huelga de metro. La gente llega tarde a su trabajo y llega más tarde aun de vuelta a casa al final de la jornada. Y el fin de semana, España llega a cuartos de final y Madrid se viste con banderas arco-iris. Yo bebo con ansiedad. Es la consecuencia de dos temas íntimamente relacionados: The degradation of toil and the drinking problem of the working class. Eso me digo para justificarme, acordándome de Martin Eden que no se me va de la cabeza, mientras el camarero del Evaristo me prepara un cocktail y me pregunta si me va lo afrutado. Ponme lo que quieras, le contesto. Tengo dos citas en dos lugares distintos de la ciudad con una diferencia de un par de horas entre una y otra. Es más que obvio que no voy a ir a ninguna de las dos. Me voy a quedar un rato aquí, escondida. El camarero parece encantado con la idea porque no para de hablarme.“Los hombres estamos perdidos, no sabemos ya” me cuenta, " los heteros, hay que reconocerlo, estamos fatal", y me alarga el cocktail que es de color naranja y hace sombras rojas entre los cubitos de hielo. “Y tú, ¿que me cuentas?" me pregunta con una sonrisa.

¿Que qué te cuento yo? ¿Estás seguro de lo que preguntas? Pienso un par de segundos y disparo. Tú te lo has buscado.

Yo te puedo contar:

a) Que esta semana he leído un poema que me ha gustado mucho:

los poetas parten

el horizonte se extingue

queda el tiempo sin su palabra


¿Qué fugaz impostura lleva a un hombre a
recorrer el mundo? ¿qué sutil tormento lleva
a un hombre a preservar un punto fijo?


b) Que uno de los proyectos en los que estoy trabajando me ha dado bastante que pensar. Y no sé si eso es bueno. Me gusta creer que el estudio de las cosas me llevará a entenderlas.Quizá debo añadir que soy muy escéptica, pero aun así me gusta trabajar en proyectos que tienen que ver con el estudio y la formación. Esta semana he leído y baremado las solicitudes de varios cientos de estudiantes que aplican a una beca con todos los gastos pagados para una prestigiosa universidad. Todo el mundo que solicita una beca así pone un poquito de sus sueños ahí. Pero yo tengo órdenes muy definidas. “Fuera los que valoren al individuo por encima del grupo y fuera los que mencionen líderes demasiado a la izquierda”. Los principios del liberalismo y del socialismo se mezclan al antojo del espíritu altruista de esta fundación preocupada por los valores y su pérdida en el mundo. En el margen de uno de los expedientes que me pasó el coordinador del proyecto había escrita una anotación a lápiz. Me quedé más de quince minutos mirando la palabra escrita y la interrogación que la acompañaba, y sin saber que hacer. La anotación decía “Homosexual?”. Quieren formar líderes, que es una palabra que se lleva mucho ahora en el entorno de postgrado. “They want nice puppets” no paraba de chincharme Lullu-diablillo al oído mientras iba calificando los expedientes. ¿Qué podría yo hacer para que llegaran hasta Providence el revolucionario, el individualista y la chica que tiene novia?, pensaba. Pero Lullu-angelito, que se está volviendo muy dura nos mandó callar. “Nosotras somos mercenarias. Cumplimos las órdenes de quien nos paga. Y no hay más discusión”. Algo habrá que se pueda hacer, insisto. Así que colé los tres expedientes en el montón de los válidos.

c) Que esta noche me he citado con dos hombres . Uno no para de decirme lo grande que tiene su asunto y el otro se comporta como una princesa. Vale, voy a ser un poco mala y más explícita. ( El camarero no ha abierto el pico. Soy yo, que tengo ganas de hablar, como el clásico barfly) El del asunto grande se pone ancho como él solo hablándome de su intelecto. Dice que escribe ensayos y que son muy buenos. Me ha envíado un poema por e-mail. He leído el poema. Por eso no voy a ir a la cita. No quiero que decida sorprenderme y se baje los pantalones para enseñarme lo grande que la tiene, o lo que es peor, que se anime y me envíe otro poema. Hay un montón de cosas feas que puedo aguantar, pero el mal gusto me cuesta mucho digerirlo. Por su parte, la princesa no se mueve de su torre de marfil. “ Ya te he dicho que me gustas, ahora baja aquí!” le he gritado “ y págate un buen psicoanalista, que hay un montón por toda la ciudad y no te va a salir tan caro!”. Pero nada. Que si quieres arroz, Catalina.


d) Que leo un blog que me hace desear muchas cosas. Y eso sí sé que es bueno. Algún día quiero hacer como Manuel. Darle la vuelta al mundo. También como Nellie Bly y como el personaje de Julio Verne. Tener ochenta días, leer en los mapas, ver muchas ciudades, estar en otros lugares. Be an expedictionary. Pero de momento me quedo aquí, en la ciudad. I´m the city expeditionary. Y pienso en otro maestro, porque mi viaje consiste en darle la vuelta al día en 80 mundos.

e) Que me estoy citando y besando de vez en cuando con un jovenzuelo hincha del Atleti. Yo me hago la pirata con él y le digo “¿Se puede saber por qué no llamas a las niñas de tu clase y me dejas a mi tranquila?”. “Porque eres preciosa y tienes en tu cabecita cosas que me atraen mucho”. Eso me ha dicho. Fair enough. No sé cómo lo hace pero este niño siempre consigue cerrarme la bocaza.

f) Y que me ha llamado la atención esta imagen en un periódico.






"Toda esta semana" concluyo mi relato advirtiendo la cara de asombro del camarero "estoy convencida de que habría resultado más fácil de tener una motocicleta".

El camarero me mira flipado y me pregunta “ Pero chica, ¿ de donde sales tú ?” Y yo le contesto como si fuera lo más normal del mundo "Pues de dentro de una muñeca rusa".


Referencias interesantes:

1.- La vuelta al mundo en 80 días, mi favorita de Julio Verne, y una de mis novelas favoritas.

2.- La vuelta al mundo en 72 días, Nellie Bly. Me fascina la biografía y las aventuras de esta intrépida reportera neoyorkina . Se pueden descargar sus textos en internet. 
 
3.- La vuelta al día en 80 mundos, Julio Mago Cortázar.

4.- Mucho por recorrer, el blog con el que estoy dando la vuelta al mundo y que está en mi lista de blogs. Una maravilla.

5.- No saber, Jorge Alemán. Libro al cual pertenecen los versos de arriba de este autor que fue Premio Nacional de Poesía del Fondo de las Artes en Argentina.

6.- La imagen de la Poesía, espada en mano, es de César Fernández-Arias, y ha aparecido esta mañana en el suplemento del país acompañando el texto de uno de los columnistas habituales.

7.- La primera frase de la entrada, que hace referencia a las muñecas rusas, por las que siento auténtica fascinación, parafrasea un verso de Usted, un libro de poemas de Almudena Guzmán, con el que fué finalista del Premio Hiperión de Poesía y que me gusta mucho. También me gusta mucho la idea de que las cosas, las ciudades, las personas sean como las muñecas rusas.

8.- Home was anywhere with diesel gas, es parte de la letra de una "sublime" canción de The magnetic fields. Cuelgo la canción con un video en Super 8 que he encontrado en youtube. El video es un pelín cursi, pero las carreteras y el paisaje me encantan.




9.- The degradation of toil y The drinking problem of the working class, son dos ideas sobre las que el personaje Martin Eden, de Jack London, piensa escribir un ensayo. Ambas ideas, especialmente la  primera aparecen tratadas, de un modo similar, para mi, en La busca, primer volumen de esa maravilla que es la trilogía de La lucha por la vida, de Pío Baroja.

domingo, 13 de junio de 2010

Let´s get out of this country. You can be handsome, I´ll be pretty

Continuando con la línea de varias teorías que dicen que una imagen vale más que mil palabras, que para qué vas a escribir una novela si puedes hacer una buena canción y que el "futbol" te entretiene mientras los sentimientos no te gobiernan ( entiéndase por futbol lo que cada uno quiera), estos son los últimos contenidos acaecidos "en la ciudad".

Una imagen,





Una canción,






Dos partidos:




-Control




y un bar , el Evaristo, donde he terminado todas las noches de estos últimos días.



Referencias interesantes:

1- Definición de fútbol: Inaugurando el fin de semana presencié una conversación en la que alguien explicó qué significaba para él el concepto futbol. Dijo algo así como “cuando estoy con sentimientos fuertes no le presto ninguna atención al futbol”. El otro interlocutor comprendió y después se volvió hacia mi y me preguntó “¿Cuál es tu futbol? Y yo le contesté “Veo películas compulsivamente”. Al principio la cosa no me dijo nada más que lo que armaban tales palabras por separado. Pero al día siguiente, bajo una ducha de vapor, los poros se me abrieron y las palabras de esa frase me llevaron a otra frase, y vi un montón de cosas.

2.- Cosas que vi:

a) Qué significa la palabra indolencia.
b) La conexión clara y perfecta entre la canción de los planetas Un buen día y la novela de Evelyn Waugh Brideshead revisited. La frase de la víspera, me explicó por fin por qué Charles Ryder no se muere de dolor ante la visión en la lejanía del castillo de Brideshead donde vivió sentimientos muy fuertes.
c) The dignity of indolence as a nice way of surviving/living

3.- Gacela II: De la terrible presencia. Love will tear us apart. Una conexión más en el polo opuesto a la indolencia. Gracias a Joy Division, este fin de semana he podido pasar del primero al segundo poema de El divan del Tamarit, intervalo en el que llevaba detenida dos años.

4.- Hilando, hilando, una cosa lleva a la otra, y habiendo visitado los dos polos de la cuestión me encuentro ante Proust, que sé que me espera desde hace tiempo, y su frasecita “Vivre ou écrire. Il faut choisir”. Y yo que soy peleona le digo: D´accord, Monsieur Proust. Je vous écoute, mais avant, qu´est-ce que vous pouvez me dire de Conrad, de Melville, de London???

4.- Ante tus ojos, François Maton. Me esforzaría en buscar una idea atractivaque describa esta preciosidad de libro al que pertenece la imagen de arriba, pero es tan bonito lo que la editorial dice en la contraportada..."un manual de supervivencia para robinsones de salón"

5.- Let´s get out of this country, título de la entrada, es el título de una preciosa canción de Camera Obscura. What a nice deal to be is that delivered in the song. Let´s get out of here so we can be whatever we want to be. For instance, you can be handsome and I can be pretty. I think it´s lovely.
  
http://www.myspace.com/cameraobscuraband

6.- Evaristo club, Malasaña ( Marqués de Santa Ana 11)

jueves, 20 de mayo de 2010

Gacela Primera: Del amor imprevisto

“No estoy herida señor, sino muerta” le dice Orlando al aventurero Shelmerdine después de conseguir escapar del laberinto. “No estoy herida señor, sino muerta” me digo a mi misma cuando despierto al lado de alguien con quien he pasado la noche y compruebo que mi corazón sigue blindado.

El amor me acosa por todos los flancos, el amor me rodea y me pregunta, me pide mi opinión y luego se esconde, o sigue su camino.

Hoy no hay entrevistas en la agenda, hoy me voy a sumergir en el mundo eficiente del proletariado organizado. Tengo cita con un abogado de un sindicato para presentar una reclamación en el INEM. Me han visto pinta de rica y me han denegado la prolongación de la prestación que en teoría me corresponde. Es una forma de hablar. Dicen que tengo rentas familiares y que no cumplo los requisitos. “No se dejen engañar, señores protectores de esta marea humana de desempleados, que mi trench no es de Fendi sino de Zara y de hace varias temporadas, lo que pasa es que soy resultona. Pero no es mi culpa, es herencia materna”. A los señores del INEM no les puedo explicar que los asuntos de familia son asuntos de familia y que yo navego sola y estoy a punto de perder mi barco. Lo sé, es un argumento demasiado abstracto. Presentemos el recurso con el abogado y ya está. Me cojo el 27 y me bajo hasta Lope de Vega. Hay un sol radiante y el día marcha despacio y tranquilo, deslizándose entre los gigantes edificios de color gris. A mi me viene a la memoria la mañana todavía reciente en la que mi amigo el Autor y yo cruzamos Kreutberg a pie hablando del amor. Mi amigo el Autor habla mucho del amor. “Yo lo que quiero es volver a estar enamorado” me dice . “Pero si tienes un trabajo muy chulo y además te pagan muy bien. ¿Para qué quieres enamorarte?" le pregunto yo. Y él me mira pasmado, como intentando decidir si soy un monstruo, o simplemente una snob más. Entonces me recompongo y me disculpo. “Perdona, es que me acaba de poseer el espíritu de Luis Ciges en Amanece que no es poco”:

-Antonio Resines: Padre, echo de menos a madre.
-Luis Ciges:  Ah, pero…¿ no te gusta la moto que te he comprado? Es una moto con sidecar.

Pues yo igual. Mi amigo el Autor dice una y otra vez que quiere estar enamorado y yo solo puedo pensar en que si tuviera una moto echaría a correr kilómetros, y el amor, si quiere, que venga. A ver si me pilla.

El edificio del sindicato es realmente feo y deprimente, y todo el mundo viste fatal. Ya está otra vez aquí mi peor yo. “ Shut up bitch!” Le increpo a Lullu-diablillo “¿No ves que nos van a echar a patadas del edificio si te escuchan y en el banco solo nos queda líquido para los dos próximos meses? Necesitamos su ayuda” me apoya Lullu-angelito. “Dios mio, ese tinte de pelo color berengena es realmente terrible” reconoce Lullu-angelito cuando llegamos a la puerta de la asesoría de Seguridad Social. “I told you” se reafirma complacida Lullu-diablillo “I can´t figure out where she got those trousers. They are the same color than her hair”. La señora del outfit berengena me dice que espere unos minutos, que está atendiendo a unos señores. Los señores son dos. Uno con gafas Trotsky y voluminoso jersey de lana y otro con gorra de marino y parca de color militar con algunas calaveras cosidas en las mangas.” Búscate un buen abogado, y que sea socialista. Pero no socialista como Zapatero” le dice el de las gafas Trotsky al de la gorra de marino. “Hay que joderse. Nosotros tenemos que apretarnos el cinturón para ayudar a Botín y a su puta madre y en cambio yo no tengo derecho a la pensión por discapacidad que me corresponde. Vaya socialismo de mierda.” le dice el de la gorra de marino al de las gafas Trotsky. Madre mia, pienso, como está el patio. Quizá debería darme la vuelta e irme de puntillas, pero justo en ese momento la señora berengena me llama y me hace pasar al despacho del abogado no sin antes darme un repaso de arriba abajo. Menos mal que ayer estuve viendo Yo, Cristina F, y por eso hoy me he fabricado un estilismo yonky-cool, con calcetines y tacones incluídos. Muy buena pinta no tengo.Con mucha imaginación a los señores camaradas les pareceré un poco friki, pero no creo que vayan a pensar que soy una intrusa. “Don´t worry” me dice Lullu-diablillo “this people are not aware of all the rubbish you have in mind. They have serious things to think about. You know. Come back to Earth, sweetie” .Así que le expongo mi caso al abogado, presento la documentación y lo dejo en sus manos. Y después cojo un taxi junto al Jardín Botánico para ir a dar mi clase de coche. Me recuesto en el asiento trasero y me dispongo a disfrutar. Recorrer la Castellana en taxi es uno de los pequeños placeres que me depara esta ciudad. Me gusta mirar los edificios y la gente desde detrás de la ventanilla, y observar al taxista por el espejo retrovisor. Este es la versión Leganés del Paul Newman de Dulce pájaro de juventud. Tiene la piel bronceada en el cuello y en la cara, y algo estropeada para su edad. Y las manos parecen ásperas, con las uñas mordidas y un poco sucias. Pero es muy guapo. Sus ojos son como dos aguamarinas, tiene el pelo fuerte y rubio ceniza, y una sonrisa bonita. Cuando llegamos al final del trayecto me dice que son diez euros con veinte. Le alargo el billete y le digo que tengo los veinte sueltos. Y cuando dejo la moneda sobre su palma él cierra levemente la mano y siento su tacto. Sutil pero clara su intención. Ha inclinado el monte de Venus y cerrado un poco la mano para tocar la mía. He sentido su tacto leve en la palma y el roce en la punta de los dedos, y le he dejado hacer. He depositado la moneda y he mantenido un segundo la mano sobre la suya. Y después he abierto la puerta del coche y le he dado las gracias. “Que tengas un buen día” me ha dicho. “Igualmente” le he contestado. Detalles así hacen que te enamores de la ciudad. Este es el tipo de amor que necesito, he pensado. Sin ningún peligro. Una amor que pasa tan rápido que no da tiempo ni a mirarlo pasar. Creo que estoy a salvo.

Como aun falta un poco para que empiece la clase me meto en el Vips más cercano, escojo un libro al azar y me pongo a leer “Se llama Lolita Palma y tiene 32 años, edad en la que cualquier gaditana medianamente lúcida ha perdido toda esperanza de casarse. En cualquier caso, el matrimonio no es, desde hace tiempo, una de sus principales preocupaciones. Son otras cosas las que la inquietan…Niña de la mejor sociedad…Educación moderna…habla, lee y escribe inglés, y se defiende en francés…lástima que se haya quedado soltera”. Levanto la mirada del libro y me quedo pensativa. Es curioso, me digo, este señor no me conoce de nada, pero aquí estoy, en sus páginas. Y cierta ensoñación romántica me coge por sorpresa y me envuelve unos segundos. ¿Dónde andará ese corsario mío? ¿En qué mar del norte, del sur, del este o del oeste estará enredado? ¿Y si no llego a cruzármelo nunca? Daría lo que fuera por toparme con él ahora mismo. Y las mariposillas de este sentimiento imprevisto vienen a ponerme incómoda al darme cuenta de que no estoy a salvo de nada, y mucho menos de sentir. Por una fracción de segundo reconozco mi deseo oculto. Y luego cierro el libro de golpe, me sonrío condescendiente conmigo misma y me devuelvo aliviada a la realidad. Anda, tontita, que eso solo pasa en los libros. El paseo en coche durante una hora por el norte de la ciudad me deja nikel para la tarde. Sesteo, leo, escribo y trabajo un poco. Pero no va a ser tan fácil, pequeña, no vas a escapar así como así. Porque me descargo una peli de una de esas páginas que quieren cerrar y aquí viene el segundo imprevisto del día. Otra vez las mariposillas molestonas y un amago de respiración agitada. Casi al final de la película, Joaquin Phoenix se acerca a la barandilla que separa el paseo de la arena en Brighton Beach. De repente la imagen me atrapa y siento un pequeño mordisco en el estómago. Tengo la mirada clavada en la esquina superior de la pantalla. Un toldo azúl con grandes letras blancas anuncia Tatiana Grill. No puedo apartar los ojos del toldo y vuelvo a perder la conciencia de la realidad. Hace nueve años yo estuve una noche sentada en esa terraza escondiéndome de una cita. Un chico venía a verme desde Europa y yo pensé que algo muy fuerte debía mover a aquel chico para venir desde tan lejos a citarse conmigo. Así que me quedé quieta en aquella terraza, rodeada de mis compañeros de clase y de algunos profesores, mirando el relog constantemente, sabiendo cuándo y donde me esperaban, pero sin moverme de allí. Luego bajé caminando con el resto del grupo hasta Coney Island y me monté en la montaña rusa y grité muchísimo agarrada al brazo de un compañero de clase. Llegué cuatro horas tarde a la cita. El chico estaba asustado y temblaba. Pensó que había cruzado el Atlántico para verme y que nunca me encontraría. Y que estaba allí solo y perdido con su ímpetu y su error. Tuve que tumbarme encima de él, en mi pequeña habitación de Alumni Hall, para que entrara en calor y dejara de temblar. Después vinieron sentimientos muy muy profundos. Aun no sé por qué hice aquello, por qué me retrasé a propósito. But with a little effort, I still can feel his heavy breathing.

El día va llegando a su fin y yo , por la noche, me reúno con los amigos en el Molly Malone para ver el partido. El ambiente es sensacional. Pintas que van y vienen. Chicos y chicas con camisetas y bufandas del Athleti cantando. Todo el mundo anima a su equipo. Y una buena parte de mi gente está entre ese mundo. Junto a mi viene a sentarse un jovenzuelo, amigo del hermano pequeño de mi amiga la del martillo. El chico me ofrece cigarrillos, me da de beber de su pinta y me pregunta qué tiene Quique Sánchez Flores para que cada vez que le enfocan le grite guapo. “Que le sienta muy bien el abrigo y que una vez le dio un ataque de risa en un rueda de prensa y me cayó muy simpático” le contesto. Cuando termina el partido el grupo decide cambiar de bar. Cruzamos San Andrés y llegamos al Evaristo. Atmósfera de club con tonos rojizos, muy buena coctelería y muy buena música. El chico es muy atento conmigo pero yo no le echo cuentas. Tiene la cara como el culito de un bebé, qué puedo decir. Estos días no juego al azar. No me arriesgo mucho, aunque reconozco que vengo necesitando un abrazo profundo desde hace algún tiempo. Uno de esos de everything is gonna be all right. No tiene porque durar más de 30 segundos, a lo sumo un minuto, y después ya cojo fuerzas y sigo yo sola. Un abrazo así es difícil de conseguir. Pero mira por donde el chico con la cara de culito de bebé sabe dar ese tipo de abrazos. Tercer imprevisto. La noche ha avanzado bastante y vamos un poco finos, eso es cierto. Pero de repente me encuentro en su abrazo, sostenida, y me susurra cosas al oído. Cosas que significan everything is gonna be all right. Y yo me quedo muy quieta y le escucho. Después cierran el bar, cada uno se va a su casa, y en la glorieta de Bilbao me pregunta “¿Estás segura de que no quieres que te acompañe a casa?” “No, muchas gracias, vivo aquí al lado”. Y me vuelvo sola pero me traigo su abrazo conmigo.

Esta semana he leído en tres medios diferentes que Damien Hirst, James Gray, Agustín Fernández Mallo y Manuel Vila dicen, con palabras diferentes, que es el amor lo que mueve el mundo. El amor me acosa por todos los flancos. El amor me rodea y me pregunta, me pide mi opinión, y luego se esconde o sigue su camino.

Sí, lo admito. “No estoy muerta, señor, sino herida”. Y ahora me voy a la cama. Para nadie se queda hoy el perfume de mi oscura magnolia.




Referencias interesantes:

1.- El divan del Tamarit, Federico García Lorca. Gacela I: Del amor imprevisto : “Nadie comprendía el perfume de la oscura magnolia de tu vientre…”. Qué verso tan magnético, qué hechicero Lorca con las palabras

2.- Instrucciones para blindar un corazón, Jose María Parreño. Precioso poemario de amor de este autor ganador del Premio Adonais de Poesia

3.- Orlando, Virginia Woolf. Orlando ha sido un personaje presente siempre para mi, incluso antes de haberlo leído.

3.- Orlando, Sally Potter. Brillante combinación, la de Tilda Swinton, Sally Potter y Virginia Woolf.

4.- Amanece que no es poco, Jose Luis Cuerda. Ya he dicho muchas veces que esta película me parece una maravilla

5.- Christiane F, Uli Edel. Me gusta la estética, y Bowie claro. De este director muy interesante también Last Exit to Brooklyn

6.- Dulce pájaro de juventud, Richard Brooks, sobre la novela homónima de Tenesse Williams. Cómo es Tenesse Williams….

7.- Two lovers, James Gray. Mi nuevo artista favorito. Director neoyorkino con cuatro películas que son cuatro obras de arte: Little Odesa, The yards, We own the night  y Two lovers.

8.- Una forma de hablar, María Rodés. Mi último descubrimiento musical. 
http://www.myspace.com/mariarodes
9.- Damien Hirst, artista británico con rango de celebrity.

( La descripción de Lolita Palma y el personaje, claro, pertenece a El asedio, última novela de Pérez Reverte)


miércoles, 5 de mayo de 2010

Los piratas y las musas

Como soy peliculera, como me gusta curiosear, como me gusta acercarme al borde de las cosas y mirar lo que hay allí, por eso me llamo a mi misma pirata. Y como los piratas, aparte de personajes románticos de novela son también tipos que navegan al margen de la ley, yo me reúno a las 10 de la noche en la latina con una representación de la camorra napolitana y de la mafia rusa (y esto es una semimetáfora) para hablar de formas urgentes de hacer dinero. “Con un par de veces 1000 pavos serían para ti, Lullu. Luego es cosa tuya si quieres repetir”. La rapidez es tentadora y el tono de la propuesta suena atractivamente al otro lado de la ley, sobretodo teniendo en cuenta las actuales circunstancias. Miradme. Nadie diría que soy una delincuente. Corte de pelo años veinte, chaquetita negra de Paul&Joe con mangas de farol, pantalones de H&M que se parecen a aquellos pitillos de rayas verticales que llevaba Dylan en la gira en que le llamaron Judas, y bailarinas de purpurina (quién sabe, Dorothy, quizá hoy en algún momento nos desviemos hasta Oz antes de terminar el día). Estábamos buscando un lugar tranquilo y apartado para hablar del tema y tomar una cerveza, cuando dos tíos han levantado un coche delante de nuestras narices con la mayor naturalidad. Se han acercado corriendo, le han preguntado a un tipo con aspecto de homeless que estaba delante de él “¿Es este?”. El homeless ha asentido y los dos tipos han abierto el coche, se han subido, lo han puesto en marcha y se han ido a la carrera. Nosotros nos hemos mirado y hemos decidido por unanimidad que ese no era un lugar seguro para hablar de lo que nos traíamos entre manos. “Piénsate bien las cosas y sé cautelosa” me dice Lullu-angelito.” You shut up for a while, honey pie, we need some cash here, you know” le dice a ella Lullu-diablillo.

El día ha transcurrido más o menos así.



Comencé esta mañana en La musa de Malasaña, sentada en la barra, desayunando rodeada de algunos chicos del barrio a los que conozco de coincidir allí. “¿Y ahora qué haces?”. “Pues precisamente voy a una entrevista en un rato” “Tío, me han dicho que tienes un estudio fotográfico, y un amigo y yo queremos hacer un shooting con modelos masculinos” “Yo te dejo el estudio, pero me los tengo que tirar a todos” “Chicos, ya sabéis, si no podéis quitaros de encima al típico invitado pesado, haced como en el campo del Barça”. Y luego, a continuación, han venido unas risas frescas y mañaneras . El café, buenísimo, y, aunque hay una gran variedad de desayunos, todos ellos apetecibles, yo miro la pizarra y me aventuro con el desayuno del día. Crujiente de rabo de toro, ahí queda eso. Puede que suene demasiado fuerte, pero es delicioso, se deshace en la boca y esta mañana yo ya parecía sospechar que el día de hoy necesitaba un desayuno de campeones. La entrevista durará más allá de las tres de la tarde, y dependiendo del tráfico puede que tarde hasta una hora en volver a Madrid. De modo que he disfrutado de mi desayuno de campeones, me he despedido camino de Moncloa y me he subido al autobús que había de conducirme a Las Afueras. Me he recostado en el asiento, me he puesto a mirar a ratos por la ventana y he dejado que las opiniones de Martin Eden se mezclen con mis propias reflexiones……." There was much that was dim and nebulous in that World, but…he saw, also, the way to master it. To write! The thought was fire in him”. Esas palabras eran las palabras que emocionaban al niño que cuando fuera grande quería ser escritor. “He was too young to know better but he robbed himself of life for the sake of thirty thousand a year that´s clean wasted upon him. Why thirty thousand, lump sum, wouldn´t buy for him right now what ten cents he was layin´up would have bought him, when he was a kid, in the way of candy an´peanuts or a seat in nigger heaven” I think you are right, Martin. But look at me now. I had my ten cents of candy almost everyday when I was a kid. I was told about studying and learning for a living and I did. And also I´ve been a good girl, reliable and trustful, but I can´t find my place. I do live life, it´s true, but somehow I feel I´ve been robbed too.

“Tiene usted media hora para venderse” me dice el hombre con corbata seguro de si mismo desde dentro de su traje de chaqueta. Y yo, volviendo a tener en cuenta las actuales circunstancias, siento una enorme tentación de decirle "¡Fuck you!", aunque el cielo se vea muy celeste y los árboles muy verdes a través del ventanal que hay detrás de él y eso me parezca encantador. No sé si merece la pena venderse por lo que piensan pagarme. Pero estoy limpia y reluciente con mi camisa blanca de bordados, mi pelo colocadito detrás de las orejas y poco rouge en los labios no vayan a pensar que soy una buscona. “No tengo problemas en inglés, me defiendo bien en francés, las nuevas tecnologías no me son ajenas, tengo experiencia en este campo y sobretodo unas enormes ganas de aprender.” (Qué bonito es todo esto. Trabajar en un lugar rodeado de naturaleza. Hasta que se haga de noche. Llegarás muerta a Madrid. Olvídate de escribir. ¿De verdad es eso lo que quieres?) “No. El horario tampoco me supone un problema. Estoy totalmente disponible”. Estrechamos las manos, nos despedimos con una cortesía de libro y me salgo al sol a aclararme las ideas. Pero el sol es demasiado fuerte y me quedo dormida en el autobús. Mis ideas van a seguir en la oscuridad un rato más. Llego a Madrid y me reúno con dos amigas para tomar algo y hacer un poco de sobremesa.



Una se ha separado y lleva puesto por camiseta un salto de cama y la otra se va a vivir con su novio y lleva un martillo en las manos. “Bonitos complementos, chicas, ¿epítetos de vuestros estados civiles?”. “Tía, odio cuando te pones tan pedante” dice la del martillo. “Anda, pídete una copa” dice la del salto de cama. Ellas ya han empezado a celebrar la velada con algunos gintonics. “No puedo más con la mudanza” “El tío de Internet con el que quedé anoche era un cuadro” “Pues yo he tenido una entrevista de trabajo en un campo de concentración”. Y así pasamos la tarde, tan ricamente. La gente va y viene, nosotras no paramos de hablar, y las rondas…como la gente. Van y vienen. Cuando la puesta de sol se aproxima anuncio “Chicas, yo me retiro que tengo un negocio entre manos”.

Segunda parte del partido.

Me he duchado, me he cambiado de camisa, esta vez negra y sin bordados, y he vuelto a salir. La cita era con un viejo amigo y dos tipos a los que no he visto en mi vida, los de las formas “rápidas y urgentes de hacer dinero”. ¿Debería ahora entretenerme en un debate sobre lo que es moral e inmoral? Adelanto que no veo claros los conceptos. Vivimos tiempos en los que muchos de los mejores asientos están ocupados por culos de ladrones, la corrupción está protegida por ley y las influencias y los contactos son el verdadero código de ética. Visto así, entonces esto es un océano libre y yo soy un corsario. Pero soy sensata y les digo que me lo voy a pensar y que me tengo que marchar porque he quedado.




Me voy paseando hasta La musa latina y me reencuentro con la del salto de cama y con la del martillo que aun siguen allí. A estas alturas, las dos están afónicas. “¿Pero tú no tenías un mueble de Ikea que montar?” pregunto a la del martillo “¿Eh? ¿ Are you talking to me?” me responde. “Relájate chica, que el día ha sido muy largo. Camarero, tres chupitos de ron” me dice la del salto de cama. Y cuando vamos a brindar, al filo de la medianoche ya, ocurre el momento mágico del día. Vuelvo la cabeza por azar hacia la entrada del bar y ¿ qué veo? ¡Al Pirata Barrera entrar en La musa mirándome sonriente como si hubiera sido la semana pasada la última vez que hubiéramos estado de cañas! “ ¡¡Barrera!!” grito al tiempo que me levanto y salto literalmente encima de él.  El me agarra al vuelo, me coge en brazos, y los dos nos quedamos mirándonos muertos de risa por la sorpresa, y al mismo tiempo por lo natural que nos ha parecido volver a encontrarnos. Hace casi siete años estuve de cañas con Barrera por última vez, en otro bar y en otra ciudad. Vivíamos en el mismo barrio y coincidíamos a menudo. Una vez hicimos juntos un viaje en coche al fin del mundo con un tercer pirata llamado Kappa. En una misma noche bailamos en bares de tres ciudades distintas. Y en la carretera todo el rato oíamos la misma canción “ Ain´t no mountain high enough”. Sabía que había hecho bien en ponerme las bailarinas de purpurina hoy, me digo. Quizá no me hayan llevado hasta Oz pero me han traído hasta una playa de la Isla de La Tortuga. Y eso es casi mejor.

Medianoche ya. Dejo atrás el día, me olvido de meterme en líos ( ya lo pensaré mañana, como Scarlett o´Hara)  y dejo de preocuparme por los hombres y mujeres que te piden venderte desde dentro de su traje de chaqueta ( ya lo pensaré mañana) . Mi camarada de tantos abordajes, el bravo pirata Barrera, mis nuevas camaradas, la chica del martillo y la chica del salto de cama, y yo, estamos aquí y ahora y vamos a tener, en palabras del primero, un momento de magia. Y brindamos por ello.




 Referencias interesantes:

1.- La musa y La musa latina. Las fotos de los locales pertenecen a ambas musas. Bar, restaurante, cocktelería, sitio de encuentro...Para mi desde luego. Si estais en Madrid seguramente las conoceis, si venís de visita pasaros por allí. Echadle un vistazo a la página web: http://www.lamusalatina.com/

2.- Las Afueras. Luis Goytisolo. Me gustan los límites borrosos entre colección de relatos y novela. 

3.- Martin Eden. Jack London. Una maravilla

4.- El niño que cuando fuera grande quería ser escritor. Es el nombre del personaje protagonista de un relato que me encanta, La vocación literaria, de Rodrigo Fresán. Pertenece a su primer libro, Historia Argentina.

5.- La última es una fotografía de una de las variedades de Gin Tonics que probé ese día en La musa. Pido detalles y los traigo aquí en breve. 

viernes, 12 de febrero de 2010

Besos, guesses and hints


Quería subir esta imagen desde el momento en que la ví. Y ahora, después de mi paso por la pista de baile del Charada la madrugada pasada, tengo la excusa perfecta. No jugamos a pasarnos una naranja sin usar las manos ni los brazos como Cary Grant y Audrey Hepburn haciendo honor al título de la película, but my red Dior lipstick went completely away.

Es verdad que he estado un poco taciturna, "minimalista" en palabras, por decirlo de otra manera. Y eso se debe a que me siento un poco como si estuviera jugando una bola de partido. Mi miedo y mi deseo se pelean con fuerza por apuntarse el tanto. Y la tensión me ha tenido un poco bloqueada. Pero me ha servido para releer a T.S.Eliot y encontrar las palabras que ponen forma a las percepciones de las que hablaba en la entrada anterior. Así que las tomo prestadas:

"While the music lasts. These are only hints and guesses,
hints followed by guesses; and the rest
is prayer, observance, discipline, thought and action."

La cosa no ha cambiado. Sigo jugando bajo la tensión que implica el match point. Pero he de admitir que con un montón de besos, aunque solo duren lo que una noche de música, los nervios del partido se aflojan un poco.


Referencias interesantes:

1.- Charada Club. C/ de la bola. Para bailar. Divertido y muy ambientado los miércoles por la noche.

2.- Charade, Stanley Donen. Maravillosa película. No sabría decir quién me gusta más, si Cary Grant o Audrey Hepburn. Contiene algunas de mis frases favoritas ever, como cuando se despiden en la puera de la habitación de hotel y ella le pregunta " Do you know what´s wrong with you?" y él dice " What?" y ella se le acerca mucho y le contesta bajito" Nothing", y también cuando se besan en el bateau rouge y él le dice con sorpresa " When you go... you go". O algo así.

3.- Otra de Twombly. Un polémico beso en una de sus obras llevó a juicio a la autora del mismo, una artista franco-camboyana, Rindy Sam, por atreverse a dejar la marca de su lipstick de un rojo intenso en una pintura valorada en 2,7 millones de dólares.

4.- The First Squirrel. De donde viene la consideración de mi ánimo "minimalista". Es uno de mis blogs favoritos. Lo sigo con devoción. Desde Washington D.C. la Ardilla envía sus crónicas de la ciudad puntualmente. El tema puede ser cualquier cosa y siempre es sorprendente . Cada noche, tumbada en la cama, con mi ordenador en las rodillas cual Carrie Bradshaw de la vida, leo y sigo las peripecias de The First Squirrel y tengo la impresión de que lejos es cerca y la posibilidad de la comunicación un prodigio. 

lunes, 14 de diciembre de 2009

El discreto encanto de la burguesía

La vida puede parecer a veces una obra de teatro, el montaje de un drama operístico y también, como no, una soap opera. Este fin de semana los ánimos a mi alrededor han estado un poco como la piel quemada por el sol, como los labios con una pupa de fiebre, como las ideas preconcebidas. Cualquier amago de movimiento y saltas al mínimo roce. Para clausurarlo hemos elegido Tetro. Un poco más de ópera. De corte italiano, con emociones excedidas y cuestión familiar. He de decir que durante los primeros cuarenta y cinco minutos de la película Cat y yo hemos estado totalmente confundidas, mirándonos perplejas la una a la otra y preguntándonos cómo era posible que Coppola pudiera hacer algo tan malo, pero afortunadamente hemos despertado repentinamente y hemos conseguido entrar en la historia. A partir de entonces ha sido un puro deleite. Tras un fin de semana "raro", Coppola y su Obra Total han conseguido devolvernos la sonrisa antes de irnos a la cama.


El sábado por la noche salí a cenar con un grupo de amigos. La primera contrariedad fué intentar hacer una reserva con apenas una hora de anticipación en Madrid ,en fin de semana y en vísperas de navidad. Aquí empieza el pequeño drama. Cómo fastidia no tener mesa un sábado por la noche,¿ no es una verdadera tragedia? Por la cara de alguno de mis amigos parecía como si auténticamente lo fuera. Afortunadamente conseguimos hacernos con un hueco a las 11:45 de la noche en El Bar Tomate.

Pase privado para cinco de El discreto encanto de la burguesía en los alrededores de Alonso Martínez.


 No llevo pareja a la cena porque mi opción a) (una
amiga) está desaparecida y la opción b) (llevar a alguno de los tíos con los que me estoy relacionando últimamente) no es viable. Precioso el restaurante, muy buena la comida, fantástico el servicio, nada caro. Cerca de nosotros cuatro chicas en una mesa redonda con cuatro ejemplos distintos a cual más stylish de lo que Carolina Herrera considera un must en cualquier armario: la camisa blanca. La exministra Pilar del Castillo cenando con Miguel Palacio un poco más allá. Curiosa combinación. Un chica preciosa con el pelo largo y rizado que se parece a Giannina Faccio y que cena con su novio me captura la mirada y ante mi descarada observación acaba por sonreirme. Hablamos de Saramago, de Jack London y de Michael Stipe. De la última película de Sam Mendes, de la exposición del Thyssen y del circo de la política. Si me dejo llevar por la melancolía voy a desear coger una guitarra y gritar como Anais: Odio a las parejas que me hacen recordar que estoy sola!!!



Pero el despliegue de desencuentros y  frustación contenida se hace tan presente delante de mis narices que decido poner en cuarentena mi canción. “No estoy suficientemente valorado” “ No tengo suficiente dinero” “ No recibo el amor que espero” “ No estoy para tonterías” “ Necesito a alguien fuerte a mi lado” “ ¿ Por qué no me estás mirando a mi?”. Frases encerradas en bocadillos imaginarios empiezan a sobrevolar por encima de nuestra mesa y yo no sé si irme a bailar y agotar la noche a la desesperada o irme a dormir y dejar que se acabe el día y que venga otro después.

El domingo por la mañana la amiga desaparecida entra en escena. Es mediodía y aun estoy en la cama. No puedo dormir pero tampoco me apetece levantarme. Remoloneo a medialuz escuchando a The Clientele cuando mi amiga me llama y me pregunta “ ¿Estabas durmiendo? “ “ No” le contesto. “¿Desayunamos en el HD?”.



 Me cito con ella y con su hermana en media hora, así que salto de la cama, me meto en un taxi y las encuentro sentadas justamente en los sillones que aparecen en la fotografía. Zumo, café y combo con huevo. Una peli insulsa en la pantalla. Señores y señoras mayores, algunos modernos y tres chicas solas sentadas en el mismo sofá. Mi amiga ha pasado las últimas 24 horas luchando violentamente con su insatisfacción a golpe de tequila. Por eso no pudo presentarse a la cena. No habría estado bien sentarse a la mesa en ese estado. De hecho confiesa que ni siquiera podría haberse mantenido sentada. “Mi miedo es que ésto vaya a peor con el tiempo”, “ Intenta centrarte en los detalles” le dice su hermana " Y disfruta de ellos" “ ¿Entonces la vida era esto?” se pregunta mi amiga. Más frases, esta vez en abierto, sobrevolando por encima de nuestras cabezas.

Después del brunch bajamos hasta Alberto Aguilera y nos encaminamos hacia Bilbao, pero la mañana no está para pasear. El frio te corta la cara y las ganas, así que después de un levísimo vagabundeo por Malasaña me vuelvo a casa y me encuentro con que la siempre sonriente Cat se ha contagiado del espíritu dramático del fín de semana y está de mal humor. Porque sí, porque hay días que son así, como una radiografía, como una sesión de diván, como si nos subieran subido a todos a unas tablas y nos hubieran ordenado actuar.

Y como el azar es lo menos casual de nuestras vidas ( porque lo dice Cortázar y yo siempre me lo ando repitiendo) pues hemos ido a Diurno para sacar “Un beso a media noche” y clausurar el domingo por la noche, pero elegimos “Tetro”. Porque algunos días son así, como el trailer de una opera, y la vida puede parecer a veces una ópera o la representación de un juego caprichoso y Tetro es todo eso.

Han hecho falta 45 minutos de metraje y de total desorientación para que Cat caiga en la cuenta y exclame " Mais ca c´est une opera!" y entonces yo también he caido en la cuenta y me he acordado de cuando estudiaba al maestro Fubini y de ETA Hoffman y de Wagner. "Pues claro!" le he dicho a Cat " Esta es la Obra Total de Coppola" y nos hemos puesto a "investigar profundamente" en Google y en Youtube, lo que nos ha llevado a Nappa Valley y a aprender un montón sobre el Maestro que se considera Eterno Estudiante.

Una historia así no se cuenta así por accidente. Nos hemos quedado tan impresionadas que nos vamos a la cama con nuestras pequeñitas inquietudes un satisfechas y el espíritu más calmado. Aquí no hay frases cortas ni bocadillos imaginarios. Estas dos chicas tan graciosas se entretienen con intensos debates sobre muebles, ropa, historia de las ideas estéticas e interioridades de la familia Gainsbourg. Tetro es realmente una gran obra. Creo que le voy a dedicar un post exclusivo.

Bonne nuit!

Nota: Referencias interesantes.

1.- Bar El Tomate
2.- Cafetería HD
3.- Todo Coppola
4.- Los cuentos de ETA Hoffman, y por último, y lo mejor,
5.- Historia de las ideas estéticas de Enrico Fubini

jueves, 25 de junio de 2009

Girls stuff

El verano se ha inaugurado esta semana en Madrid con una gran hoguera en la Plaza del 2 de Mayo que los bomberos tuvieron que venir a apagar.La gente cada año vuelve a quemar lo viejo para dar paso a lo nuevo. Deshacerse del mal lastre escribiéndolo en un papel y echándolo al fuego es un pequeño juego al que a todos nos gusta jugar en la noche de San Juan. Pero desde que los excesos en Malasaña están vigilados por los Cuerpos de Seguridad, saltar la hoguera junto al Monumento a Daoiz y Velarde es solo un recuerdo, casi un sueño, de mi primer verano en esta ciudad.

Lo que no va a cambiar nunca, parece, es la vida en la calle. Las noches de verano en Madrid sacan terrazas y gente para ocuparlas en cualquier rincón de la ciudad. Mis amigas y yo, claro, también hemos salido a celebrar el Solsticio.


Parafraseando a Onetti, el amor es de muchas maneras, y todas coinciden con el propósito de mantenerme viva. Digo ésto porque yo creo que estoy un poco enamorada de cada una de mis amigas.

Un regalo bonito que me ha traido esta ciudad ha sido la experiencia ¿adolescente? de vivir mis cosas de cada día acompañada y arropada por un grupo de amigas, por una pandilla de chicas. Yo, que siempre fuí solitaria, o de relaciones de amistad monogámicas, y que hasta pretendí en algún momento que podía ser un hombre, he descubierto el placer de compartir, confiar, aprender y vivir rodeada de mujeres. Las mujeres me sorprenden cada día. Uno de mis mejores amigos me dijo una vez que él admiraba a los Grandes Hombres, capaces de crear obras magnánimas que quedaran para siempre en la historia: una máquina que borrara la distancia de los océanos, un edificio que casi tocara el cielo, un puente gigante que uniera dos ciudades. Yo me quedé pensando y le dije que yo admiraba a los grandes hombres capaces de crear un pequeño puente que uniera los dos extremos de una vena o de una arteria,para que una vida humana pudiera continuar, y que así pudiera continuar todo lo que rodea a esa vida, el amor,el dolor también,las sorpresas,aprender,la cotidianidad, y todo lo demás. Y él se me quedó mirando fijamente y cómo si pensara en voz alta dejó escapar estas palabras: "Vosotras y vuestra capacidad femenina de reducir el universo a las pequeñas cosas"


De las pequeñas cosas más bonitas que yo tengo es la habitual "cena de chicas". Según las circunstancias ( trabajo, solvencia, parejas eventuales o no ) la frecuencia varía, pero nunca falla. Si el día se pone complicado, o amanece bueno, si hay noticias de cualquier tipo, surge una emergencia que analizar,o simplemente hace tiempo que no hemos estado juntas, hay un intercambio de sms, e-mails, llamadas de móvil y la "Reunión en la Cumbre" se fija para las 10:00 de la noche.


Compartir alegrías y tristezas con mis chicas me ha dado un sitio en esta ciudad, me ha dado nuevas raíces, otro hogar, y sobretodo, lo que es muy importante, me proporciona con cada nueva experiencia una oportunidad de aprehender la vida con buen humor.Y aprendo mucho con ellas.


Berta es la dueña del sentido común más aplastante que he conocido. Es la eterna Lolita, la niña pecosa y traviesa de tebeo.Genuína y pícara. Patricia (Patito) es cálida y generosa, una mujer sin prejuicios ni falso pudor, con la mente perfectamente estructurada, que diría un terapeuta, y además tiene la fuerza de las madres.Odette esconde su ternura y su bondad en un torbellino que puede arrasar como un ciclón, para después convertirse en agua mansa y dulce. Arantxa es lista, ocurrente, tiene los ojos y los oídos bien abiertos, un radar para lo que vale la pena y una muy sana ambición. Las cuatro son guapas por dentro y por fuera, y sobre todo, son diversión asegurada.

Y dicho todo ésto, huelga decir que ya estamos preparadas para las noches de verano en la ciudad.


Por cierto, las fotos de la "cena de chicas de ayer" están tomadas en el restaurante La mucca.Nos gustó mucho.

Tiene una decoración muy cuidada, mezcla de industrial y ese rollo vintage que está proliferando por muchos locales de Madrid, con el aliciente de que aquí, si te gustan los muebles, te los puedes llevar, comprándolos claro. El local es grande, tiene distintos espacios y también terraza.

Comimos muy bien. Hay un poco de todo. Tapas creativas para entrantes, sopas ( Esto a mi me importa mucho. Mi amor por las sopas es el único punto que no comparto con Mafalda) ,ensaladas, pastas, pescado, unas pizzas riquísimas y una hamburguesa con muy buena pinta.

Tiene una carta de vinos interesante. Los camareros son muy majos.El jefe de barra, Adrián, resultó ser conocido nuestro de otros locales de Malasaña, y Josechu el encargado, que manejaba con simpatía el golpe fuerte de público, fué un encanto. Al despedirse nos invitó a 2 rondas de chupitos y a que volviéramos otro día en el que pudiera atendernos como nos merecemos. Aunque eso lo dijo mirando fijamente a Pato, así que no desarrollaré mucho más la frase, porque no estoy segura de que estuviera hablando del servicio. Ooops!!


P.D: Información útil
La mucca
Plaza Carlos Cambronero, 4. esq. calle Pez.
Tipo de cocina: Internacional.
Precio: de 25 a 35 euros.
Dias de cierre: No cierra.
Observaciones: Todo el mobiliario está a la venta
Tfn: 91 521 00 00.

jueves, 11 de junio de 2009

In dreams cafe

Bonito detalle de mis Otto et moi, ain´t they cute? Pero después de caminar durante una hora sin rumbo por Malasaña he acabado así. Dejándolos descansar un rato, asomándose a la calle pero sin moverse, tomando el poco fresco que te ofrecen las estrechas calles de este barrio a media tarde.



No se cómo se me ha ocurrido salir a la calle a las 4 de la tarde con este calor. Normalmente a esa hora estoy durmiendo la siesta. Pero hoy me he levantado muy tarde ( soy capaz de levantarme muy muy tarde), he desayunado escuchando Modern times de Dylan, lo cual me ha dado un montón de energía, además he visto esa cantidad de luz que entraba por la ventana, y he pensado que había que salir a pasear un poco el día. ¡¡Error!! ¡No son horas de estar en la calle dando vueltas sin rumbo! Por suerte, intentando esconderme del sol, he doblado la esquina de Fuencarral con San Mateo y me he encontrado con este bonito oasis. In dreams café.



Un lugar muy acogedor. La luz medida y la música estupenda ( Las Ronettes, Elvis, The Chordettes, The Marvelletes, Jackie Wilson...). Una barra metalizada con taburetes, típica de diner, tras la que te atienden una encantadora chica con estética pin-up y un chico también muy simpático que te avisa de que no te olvides del bombón que va con el café y le echa la culpa a Elvis si no te gusta la salsa de la hamburguesa alegando que la receta era suya.



La carta es muy de peli de finales de los 50, principios de los 60, como si de repente te hubieras trasladado a vivir a American Graffity. Puedes desayunar pancakes con sirope de chocolate, merendar tartas y batidos, comer y cenar ricas hamburguesas, hot dogs y burritos, y también tomar una copa hasta las 2 de la madrugada.



Toda la decoración responde a ese espíritu de los inicios de la revolución Rock&roll. Y reconoces la iconografía como si hubieras nacido en California , el Midwest, o en cualquiera de los estados del delta del Mississipi, aunque Dorothy desde el cartel de El mago de Oz te diga " I have the feeling we are not in Kansas anymore" . ¿ Quién no está familiarizado con la cultura popular de Rebelde sin causa, Gigante, los otros Rebeldes de Coppola, La bamba, Regreso al futuro, y más recientemente esa increíble En la cuerda floja? Por nombrar algunas que se me vienen ahora mismo a la cabeza... En las paredes, pintadas de color rosa en la parte superior , hay colgadas carpetas de viejo vinilos de Harry Belafonte, Buddy Holly, Patsy Kline, Bing Crosby, Glen Miller, Dean Martin y Tommy Dorsey; el resto, hasta el suelo, es un zócalo forrado de papel con estampado de leopardo. En la parte posterior del bar hay un saloncito coqueto con mesas temáticas de artistas de cine y músicos. Lo vigila desde una esquina el viejo John Wayne, y enfrentada a Judy Garland, al otro lado de la sala, hay una enorme fotografía de la Route 66. Además tiene wi-fi por si te quieres conectar. El ambiente, muy agradable. Así que eso es lo que he hecho el resto de la tarde...café, apple muffin y esperar a que sonoran los Beach boys para que se me fuera esa sensación tan pesada que te deja el calor a veces.